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Debe haber tenido cuatro años, quizás menos. Su padre lo llevó a ver a la selección peruana; qué efecto habrán tenido en él los gritos que no se apagan, el rojo y blanco de las tribunas. Hoy Miguel Villegas (Lima, 1979) vive del fútbol como periodista; es el editor de DT en este Diario. También ha escrito libros, siendo el último “Pienso en Tri” (Planeta, 2025), la historia detrás del segundo tricampeonato de Universitario de Deportes, su equipo. Un texto donde se rebela contra el reporterismo y sus espacios limitados; generoso con las figuras literarias, el autor gambetea con la palabra.

El libro traza la narrativa de que los últimos tres años Universitario vivió una refundación ejecutada por las cabezas; el resultado fueron los tres campeonatos consecutivos del club, en 2023, 2024 y 2025. Es un libro para reconfortar al hincha, pero también un ejercicio de memoria que tiene presente los años de las derrotas, de la violencia en las tribunas y de la millonaria deuda del club.

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Jasson Curi Chang

La historia de la U dice que es un club ganador, que es el más ganador del país, que nunca da nada por perdido, que entiende el sacrificio como una bandera”, dice Villegas con un tono que parece de sentencia. “[Está el] apetito por ganar, ser competitivo, ser el primero a costa de muchas cosas que en condiciones normales uno no sería capaz de hacer. Mucho sacrificio, mucha entrega, de no dar nada por perdido, de nunca sentirse derrotado. Yo me siento identificado con eso”.

Villegas conoce el efecto que tiene el fútbol en la gente. Que al llegar el estadio el hombre cuelga su uniforme de ciudadano para convertirse en otra persona, un poco más sentimental, más irracional incluso. “Quizá elegimos el espacio del fútbol para ser otra persona más feliz, emotiva, transgresora. Yo lo recuerdo a mi viejo, y me recuerdo a mí mismo, en el estadio, muy desaforado, distinto a lo que soy en condiciones normales. Es el único lugar en el que soy así de cavernícola”.

¿Qué tan buen lector es el hincha deportivo? Villegas cree que es tan lector como cualquier otro, pero que la clasificación del Perú al Mundial de Rusia 2018 encendió una “chispa” que abrió el camino a diversos autores, periodistas deportivos en su mayoría, para contar las historias del balón y quienes lo patean. Y así como la palabra precisa en el contexto correcto puede convertirse en arte, está convencido que el fútbol también lo es. “Es un arte porque emociona. A ti te puede gustar un Picasso y a mí un Dalí, en el fútbol también hay quienes elevan el arte a condiciones o habilidades del futbolista muy estéticas”. Chalaca, guacha, una pared de zigzagueo que termina en tanto y en estadios que rugen. “A mí me emociona una carretilla de Puma Carranza, una salvada al último minuto o que un jugador voltee a la tribuna y se le caiga de una lágrima porque está perdiendo 3 a 0 y la gente lo alienta”.

“Pienso en Tri” puede leerse como la crónica de un equipo de pasiones, pero escrito desde tal cercanía que el autor tiene que insertar su propia historia en estas páginas. Está el episodio de su padre, don Ángel, un hombre de pocas palabras al que llevó el año pasado al estadio de River Plate en Buenos Aires para ver jugar a la U; cuatro décadas después de esa primera visita al estadio, los roles se han invertido. “Cuando los papás están más grandes, además de tus papás se completen en tus hijos”, reflexiona Villegas. “De alguna manera, se cierra el círculo”.



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