Mickey Rourke fue el villano de “Iron Man 2” y el centro de atención en la cinta de Darren Aronofsky, “The Wrestler”. Nunca fue un galán clásico del cine o el actor dócil con el que los productores disminuían tensiones, pero tuvo muchas oportunidades para rehacer su carrera entre Hollywood y los ring de boxeo, deporte que practica desde niño. A sus 71 años, el peso de la edad se siente a través de deudas con su arrendatario y el padecimiento de enfermedades que, según reportó en un inicio The Hollywood Reporter, lo llevaron a pedir donaciones por financiación de crowdfunding.
Las controversias alrededor de Rourke se acumulan a través de los años: conductas ofensivas con sus colegas y arrebatos, como ocurrió en su salida abrupta del programa “Celebrity Big Brother”, la última vez que lo vimos en televisión. Después de eso, su situación financiera se volvió precaria. En diciembre de 2025, recibió una notificación de desalojo por una deuda de alquiler de 59.100 dólares en su casa de Los Ángeles, lo que motivó que una conocida suya iniciara una campaña en GoFundMe para evitar que se quede sin vivienda.
No obstante, a pesar de sus problemas financieros, Rourke se ha distanciado de esta campaña. “Ha surgido algo que me frustra mucho, me confunde y no entiendo. Alguien creó una especie de fundación o fondo para donarme dinero, como a una organización benéfica. Y ese no soy yo, ¿ok? Si necesitara dinero, no pediría ninguna maldita caridad. Prefiero meterme una pistola en el c*** y apretar el gatillo. Así que quienquiera que haya hecho esto… no sé por qué lo hizo. No lo entiendo”, dijo el actor en su cuenta Instagram y animó a los donantes a solicitar su dinero de vuelta.
Como reporta el diario The Guardian, inició la campaña Liya-Joelle Jones, asistenta de la mánager de Rourke, Kimberly Hines. En un inicio se reportó que el petitorio tenía la aprobación del artista.

Mickey Rourke interpreta al boxeador Randy «The Ram» Robinson en «The Wrestler». (Foto: Difusión)
Los primeros años de Mickey Rourke
Nacido como Philip Andre Rourke Jr. en Nueva York, empezó en el boxeo cuando la violencia de su padre lo empujó a canalizar lo negativo en el deporte, según declaró en una conversación con la autora Ingrid E. Newkirk. Nace en Hollywood después. Fue, más bien, una irrupción. Tras abandonar el boxeo amateur por recomendación médica, se formó como actor y empezó con personajes vulnerables, eróticos o al borde del colapso en películas como “Body Heat” (1981), “Diner” (1982) y “Rumble Fish”, esta última dirigida por Francis Ford Coppola.
El público lo tenía como la figura del antihéroe urbano, pero siempre con ese toque de fragilidad. Pero el papel de corredor dominante de Wall Street, en “9½ Weeks” (1986), movió su carrera y lo posicionó por su química con Kim Basinger. Entonces, su reputación como símbolo sexual se fue alimentando. Todo iba bien en su carrera como actor, con las siguientes películas de “Angel Heart” y “Barfly” en 1987, las que también anticiparon una deriva autodestructiva fuera de la ficción.

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Familia y polémicas
El impulso no se sostuvo. Sus matrimonios, primero con la actriz Debra Feuer y con la modelo y actriz Carré Otis, estuvieron rodeados de controversias. La segunda llegó a acusar al actor de violencia doméstica, consecuencia del arresto de Rourke, y también una orden de alejamiento. Aunque algunos cargos fueron retirados, la relación se convirtió en un símbolo de la etapa más oscura de quien, alguna vez, fue admirado por su trabajo en el cine.

Mickey Rourke en la conferencia de prensa del 15.º Festival de Cine de Sarajevo en 2009. El actor llegó para presentar la película «The Wrestler». (Foto: AFP PHOTO/ELVIS BARUKCIC)

Mickey Rourke interpretó a Ivan Vanko en «Whiplash» en «Iron Man 2». (Foto: Disney)
Conflictos en los rodajes, consumo de alcohol y drogas, y un temperamento explosivo empezaron a cerrarle puertas en Hollywood. A comienzos de los noventa, desencantado con la industria, Rourke abandonó proyectos y regresó al boxeo profesional, decisión que le dejó lesiones severas y un rostro transformado por cirugías reconstructivas. Después, vinieron las producciones de bajo presupuesto y estrenos que no pasaban por salas de cine.
“Lo perdí todo. Mi casa, mi esposa, mi credibilidad, mi carrera”, dijo el actor a Los Angeles Times en 2008. “Tenía toda esa ira de la infancia, que en realidad era vergüenza, no ira, y la usaba como escudo y machismo para encubrir mis heridas. Desafortunadamente, mi forma de actuar asustó mucho a la gente, aunque en realidad era solo yo quien tenía miedo. Pero era como una persona que sufrió un cortocircuito y no sabía cómo recomponerme”.
El gran retorno de Mickey Rourke llegó en 2005 con “Sin City”, donde trabajó directamente con Benicio del Toro, Bruce Willis y Jessica Alba. Redoble de tambores: pero fue de “The Wrestler” (2008), de Darren Aronofsky, donde interpretó a un boxeador decadente, que lo llevó al reconocimiento internacional. El papel le valió un Globo de Oro, un BAFTA y una nominación al Oscar. Ese renacer lo llevó a franquicias como “Iron Man 2” (2010), donde encarnó al villano Whiplash, y “Los Indestructibles” (2010), con el elenco de veteranos Sylvester Stallone y Terry Crews.
Más adelante, el propio actor ha hablado de pensamientos suicidas y de haber tocado fondo cuando su carrera y su vida personal colapsaron. En artículos de medios internacionales publicados entre 2009 y 2012, Rourke admitió que su comportamiento lo volvió ingobernable para directores y productores, pero eso venía incluso desde décadas atrás. “Trabajar con Mickey es una pesadilla. Es muy peligroso en el set, porque nunca se sabe qué va a hacer”, dijo Alan Parker sobre su trabajo con el actor en 1987. Pero también explicó cómo la terapia psicológica, su fe católica y el cuidado de sus perros se convirtieron en anclas para no autodestruirse.
Fiel a su política de seguimiento, Daily Mail publicó una fotografía del actor mientras recogía las bolsas de delivery en su casa. Se le vio rapado y canoso, con una chompa verde y sin zapatos. En diciembre, el actor publicó un video mientras iba en el asiento trasero del auto y acariciaba a su mascota. Estaba indignado por la insistencia de un periodista. “Hola a todos mis amigos en Instagram o donde sea que carajos estén. Quienquiera que seas, este tipo llamado Chris intenta hacer una especie de reportaje biográfico sobre mí sin mi permiso. Así que cualquiera de los tres o cuatro directores, o la gente con la que trabajo, o la gente de mi gimnasio, mándenlo a la hostia, porque no tiene mi permiso y no me hace gracia. Feliz Navidad”, dijo.
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A sus 62 años, reapareció Mickey Rourke en una pelea con el boxeador Elliot Seymour en Moscú el 28 de noviembre de 2014. (Foto: AFP PHOTO / ALEXANDER NEMENOV)
El pedido de ayuda original
Antes de conocerse que Rourke no aprobó la campaña, la página GoFundMe para pedir apoyo decía esto. “Estoy organizando esta recaudación de fondos como asistente de Kimberly Hines, quien ha sido la representante de Mickey Rourke durante los últimos 9 años. Kimberly está directamente involucrada en la supervisión de los asuntos personales y profesionales de Mickey y será responsable de garantizar que los fondos recaudados se utilicen exclusivamente para apoyarlo”, escribió en la descripción.

Mickey Rourke, actor de «Iron Man 2» y «Thw Wrestler», pide ayuda por medio del método de recaudación, crowfunding. (Foto: Captura de pantalla)
Al cierre de este artículo la campaña ha recaudado más de 102.000 dólares americanos.





