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Con lanzas, cerbatanas y pancartas con la leyenda «No nos maten» cientos de indígenas protestaron este martes en Colombia en rechazo a la violencia en la frontera con Venezuela, de donde fueron desplazados por cruentos enfrentamientos entre guerrillas.

Ataviados con prendas y joyas tradicionales del pueblo ancestral motilón-barí, los indígenas inundaron las calles de Cúcuta, capital regional y principal paso fronterizo con Venezuela.

Ellos son algunos de los más de 73.000 desplazados, según la Defensoría del Pueblo, fruto de la escalada violenta y los enfrentamientos que desde enero libran en la zona el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de la extinta guerrilla de las FARC.

«La guerra nos ha tocado duro en la región del Catatumbo», dijo a la AFP Alexander Dora, defensor de los derechos del pueblo barí.

Los manifestantes reclamaron al Ejecutivo de Petro por no proteger sus territorios de los grupos ilegales que siembran terror y se enriquecen con el botín de la deforestación, la minería ilegal y el narcotráfico en el enclave fronterizo estratégico.

«¡La comunidad se respeta!» o «¡Exigimos la presencia del presidente!», fueron algunas de las arengas de la minga, entre gritos. Algunos salieron a marchar desnudos.

Aseguraron que, hasta que no se reúnan con el presidente y su gabinete, no abandonarán Cúcuta ni regresarán a su asediada selva.

 

«Por el incumplimiento del gobierno nacional (…) Llevamos muchos años esperando y no tenemos respuestas positivas», dijo el manifestante motilón-barí Jhan Clok Borarishora, con una diadema de coloridas plumas.

El Catatumbo es una de las zonas con más cultivos ilícitos de Colombia, que alcanzó un récord de 253.000 hectáreas en 2023, según Naciones Unidas.

«Queremos que nos den garantías y también territorio», dijo Juan Titira, representante legal de la comunidad motilón-barí. Aseguró que su pueblo está «cansado» de la violencia persistente.

El gobierno de Petro llegó al poder en 2022 con la promesa de lograr la paz con los grupos armados, sin mayor avance hasta el momento. Los diálogos con el ELN, con fuerte presencia en la zona, están suspendidos desde el inicio de la crisis del Catatumbo.

 

Esta provocó el desplazamiento forzado más grande del siglo en el país, según la defensora del pueblo Iris Marín Ortiz.

Petro prometió mano dura con el ELN y ha anunciado la movilización de 25.000 soldados a la zona fronteriza. También habló de conversaciones con Venezuela para combatir conjuntamente a los narcotraficantes.

 

 

AFP

Un indígena del pueblo motilon-bari marcha durante una protesta contra el gobierno del presidente de Colombia, Gustavo Petro, en Cúcuta, departamento de Norte de Santander, el 30 de septiembre de 2025





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