Un sistema de IA es capaz de diseñar, acelerar y optimizar nuevos antibióticos

Protestan contra proyecto para eliminar el feminicidio en Perú

Meta usará en la UE nuevas medidas de verificación de edad basadas en la IA

Primer vuelo directo entre EE.UU. y Venezuela en siete años

Samsung multiplica casi por seis su beneficio neto en el primer trimestre por los chips

Incertidumbre en panorama electoral colombiano

Nueva tecnología busca frenar a los peores conductores de Maryland

Sheinbaum anuncia designación de Roberto Lazzeri como nuevo embajador de México en EE.UU.

Greenpeace pide dejar los combustibles fósiles con pancarta de Trump «vomitando petróleo»

Mayoría chavista en el Parlamento venezolano respalda peregrinación contra las sanciones


Estados Unidos lanzó el miércoles tres sondas destinadas a mejorar la comprensión de la meteorología espacial y, principalmente, las tormentas solares, fenómenos que pueden interferir con las actividades humanas tanto en la Tierra como en el espacio.

 

Las tres sondas despegaron desde Florida a bordo de un cohete de la empresa privada SpaceX.

 

Ahora deben comenzar un largo viaje para llegar a su destino, el punto Lagrange 1, a unos 1,5 millones de kilómetros del Sol, un lugar ideal para medir su actividad.

 

El primer dispositivo, llamado IMAP y desarrollado por la NASA, transporta diez instrumentos científicos destinados a estudiar la heliosfera, una especie de burbuja enorme que protege nuestro sistema solar de las radiaciones cósmicas.

 

Esta última constituye «una pieza clave del rompecabezas» de la influencia del Sol, dijo Nicky Fox, funcionaria de la NASA, antes del lanzamiento.

 

El objetivo del IMAP y de las otras dos sondas es recopilar datos que permitan detectar y comprender mejor las tormentas solares.

 

Estos eventos de alta radiación son causados por erupciones en la superficie del Sol y son muy difíciles de prever. Sin embargo, dichas tormentas pueden perturbar numerosas actividades humanas en la Tierra, como la aviación, las comunicaciones móviles y las redes eléctricas. También poner en peligro a los astronautas y satélites en el espacio.

 

La sonda SWFO-L1, operada por la Agencia Nacional de Observación Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), tiene como objetivo detectar las tormentas solares con algunos minutos de anticipación.

 

«No podrá prevenir una amenaza inminente, pero sí nos dará tiempo para prepararnos», explicó Irene Parker de NOAA.

 

Con estos datos, las autoridades podrían poner a salvo astronautas, advertirles a pilotos de aviones si hay perturbaciones futuras en los sistemas GPS, o incluso adaptar redes eléctricas en previsión del impacto.

 

La tercera sonda, también operada por la NASA, permitirá estudiar la atmósfera externa de la Tierra con el fin de comprender mejor cómo la meteorología espacial la afecta.





Source link