jueves, 19 febrero, 2026
jueves, 19 febrero, 2026

«La ley debe seguir su curso», dice Carlos III tras la detención de su hermano Andrés

El algorimo de X conduce a los usuarios hacia posiciones políticas más conservadoras

Autoridades detienen una avioneta con media tonelada de droga en el sur de México

Hijo de Trump invierte en fabricante israelí de drones con contratos del Pentágono

La oposición mayoritaria de Venezuela exige una amnistía «verdadera, integral y efectiva»

Llega a Venezuela un avión con 110 migrantes repatriados desde

Rodríguez cierra siete entes públicos en Venezuela, cuatro de ellos creados por Maduro

Dos meses del veto a menores australianos

Rusia y Ucrania devuelven a menores con sus familias tras la mediación de Melania Trump

Chavistas y estudiantes opositores marchan en el Día de la Juventud con distintos fines


El video publicado por el presidente Nayib Bukele el pasado 16 de marzo en el que se ve a más de 200 venezolanos deportados de Estados Unidos bajando de un avión encadenados y siendo rapados para ser enviados la megacárcel de máxima seguridad donde el presidente salvadoreño ha detenido a miles de pandilleros, ha dado mucho que hablar. Aunque inicialmente el Gobierno de Trump vinculó a los venezolanos con la banda criminal del Tren de Aragua, después reconoció que más de cien no habían cometido ningún delito.

Por ahora, las imágenes no se repetirán porque un juez de Washington ha bloqueado el uso de una ley del siglo 18 contra “enemigos extranjeros” para deportar a migrantes indocumentados en proceso en los que no se sigue el debido proceso ni se les ofrecen garantías jurídicas a los migrantes. La decisión ha enfrentado además a Trump con el poder judicial. Este viernes, su Administración elevó el caso al Tribunal Supremo, sin esperar a que se dirima en los tribunales inferiores.

Como sucedió en 2018 con la política de ‘tolerancia cero’, con la que Trump separó a más de 4.600 niños migrantes de sus padres en la frontera, con la deportación de venezolanos a El Salvador el presidente busca disuadir a través del terror a quienes puedan estar pensando migrar a su país sin papeles. También logra sembrar el miedo entre los millones de indocumentados que viven, trabajan o van a la escuela y, en muchos casos, pagan sus impuestos en Estados Unidos. Juan Pappier, subdirector de la División de las Américas de Human Rights Watch (HRW) y Maureen Meyer, vicepresidenta de programas de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), analizan en este video por qué debería importarnos.



Source link