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“Nunca pensé que haría un anuncio como este, pero aquí estamos”, escribió Jenna Fischer en su cuenta de Instagram, tras revelar que superó el cáncer de mama que se le había diagnosticado a fines del año anterior. 

La actriz que interpretó a Pam Beesly en The Office compartió con sus seguidores esta noticia revelando que, en diciembre de 2023, dio triple positivo a esta enfermedad en etapa 1. “Después de completar la cirugía, la quimioterapia y la radiación ahora estoy libre de cáncer”, mencionó. 

Además, acompañó su publicación con una foto donde está feliz y agradeció al esposo de Angela Kinsey, su compañera de reparto en la famosa serie, por tomarle la foto: «Quería una foto mía con mi corte pixie irregular, luciendo feliz y saludable para acompañar esta noticia. Es solo un ejemplo del cuidado que me mostraron durante este proceso”, agregó.  

Por otro lado, Jenna Fischer contó que sintió miedo por sus hijos (Weston, de 13 años y Harper, de 10) cuando le diagnosticaron cáncer de mama: “Necesitaba quimioterapia y radioterapia. En febrero comencé 12 rondas de quimioterapia semanal y en junio comencé tres de radioterapia”, continúa, revelando que sigue con medicación. Ahora, me alegra decir que me siento muy bien”. 

Asimismo, resaltó el apoyo de su esposo que, en ningún momento, se apartó de ella. “Ha estado a mi lado en todo el proceso. Y me refiero literalmente a mi lado: cirugías, quimioterapia, citas con el médico, búsquedas interminables con Google, llantos horribles a altas horas de la noche. Estuvo ahí”. Para celebrar, la actriz de The Office pidió tocar la campana junto a sus hijos mientras tiraban confeti.

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¿De qué trata The Office?

He aquí una paradoja: en pleno apogeo de la cultura de la cancelación, la incorrecta The Office es una de las series favoritas en los servicios de streaming. Este mes volvió a Netflix (donde en Estados Unidos fue la más vista en 2020), pero curiosamente todavía sigue disponible en el catálogo de otras plataformas, como HBO Max, Amazon Prime Video, Star+ y Paramount+, sin ningún plan a la vista de ser retirada. Es la serie que está en todos lados.

Los secundarios como Jim Halpert (John Krasinski), Pam Beesly (Jenna Fischer), Dwight Schrute (Rainn Wilson), entre otros, tuvieron la oportunidad de desarrollar sus propios arcos argumentales. Y el papel estelar fue a parar a manos de Steve Carell, quien dio vida a Michael Scott, jefe de una sucursal de la empresa papelera Dunder Mifflin —ubicada en Scranton, Pensilvania (EE.UU.)—, que somete a sus trabajadores a chistes reprobables por su racismo, machismo y homofobia descarada.

Aunque en las primeras temporadas The Office se propone ser una serie realista, las situaciones que se producen al interior de Dunder Mifflin suelen derivar en el absurdo. Es una ficción en la que toda una oficina, por ejemplo, le da santa sepultura a un pájaro muerto. Ese tono, que dialoga tan bien con los comportamientos de Michael Scott y Dwight Schrute, se intensifica en las entregas posteriores, cuando los personajes empiezan a parecer caricaturas (como Kevin Malone, interpretado por Brian Baumgartner) y las tramas enloquecen. Hay una vocación por el sin sentido y lo «cringe».



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