Tiroteo masivo deja a una familia con GoFundMe para funerales y un registro de bebé sin cumplir


(CNN) — Josh Tello no tendría que criar a Rosalina como padre soltero.

Junto a él debería estar Laura Buendia, su novia desde hace nueve años. Empezaron a salir cuando eran adolescentes, después de que él se presentara en su casa de Saginaw, Michigan, con flores, haciendo que ella se sonrojara. Se tumbaron en el trampolín durante horas, “hablando de todo y estrechando lazos”.

Tello tenía previsto pedirle matrimonio la semana que viene en Chicago, en lo alto de un rascacielos del centro. Todavía barajaba ideas con primos y amigos antes de que dos balas acabasen con la vida de Buendia en otro fin de semana extraordinariamente violento en Estados Unidos.

Ahora le queda un registro de bebé parcialmente lleno y un GoFundMe para funerales. A primera hora del 5 de junio, tras una disputa en una barbacoa familiar, Buendia –embarazada de 29 semanas– fue baleada en el patio de su madre, junto con su sobrino Mariano Escareño, de 24 años, y su primo Rafa Campos, de 24. Otras dos personas resultaron heridas.

Buendia, de 24 años, no podía esperar a ser madre. Rosalina iba a nacer en agosto, y Buendia ya había elegido el color de su habitación, el morado, y había escogido objetos de su dibujo animado favorito, “Lilo & Stitch”. Buendia esperaba que Rosalina amara al travieso alienígena azul tanto como ella.

“Era muy cariñosa. Estaba muy ansiosa por conocer a su hija. Cuando íbamos a las ecografías, oír a su hija y verla le daba alegría y consuelo cada día. Sé que iba a ser una madre estupenda”, dijo Tello, de 26 años.

El primo y el sobrino de Buendia murieron en el lugar de los hechos. Buendia fue trasladada al hospital, donde los médicos pudieron dar a luz a Rosalina, pero no pudieron salvar a su madre.

Incluso para los estándares estadounidenses recientes, el fin de semana pasado fue extraordinario. Al menos 16 personas murieron y decenas resultaron heridas en 13 tiroteos masivos, mientras la nación se tambalea tras los ataques en un supermercado de Buffalo, Nueva York, en una escuela de Uvalde, Texas, y en un centro médico de Tulsa, Oklahoma.

Ninguno de los tiroteos fue objeto de grandes titulares. En casi todos los casos, las víctimas estaban haciendo cosas normales: asistiendo a barbacoas, celebrando graduaciones, disfrutando de una noche en un bar, dando un paseo en un autobús… cosas que uno no debería tener que vigilar mientras las hace.

En el hospital, Tello recuerda la agónica espera por noticias. Rezaba para que madre e hija estuvieran bien, pero no. Imagina los sentimientos contradictorios que invadieron al nuevo padre: destrozado por la pérdida del amor de su vida, aliviado de que su hija sobreviviera.

Josh Tello ha visitado a su hija, Rosalina, en el hospital todos los días de esta semana.

Josh Tello ha visitado a su hija, Rosalina, en el hospital todos los días de esta semana.

“Realmente me dio alegría y un poco de consuelo, sabiendo que Laura va a seguir viviendo en nuestra bebé y que va a velar por nosotros”, dijo.

Ha visitado el hospital todos los días y le lleva a Rosalina fotos de su madre. A pesar de ser 11 semanas prematura, está bien. Está creciendo. Tello se maravilla con el agarre de la pequeña. Le gusta agarrarle los pies. Los tiene largos y tiene mucho pelo, oscuro como el de sus padres. Cuando sea mayor, le hablará de su madre.

“Cómo empezamos a salir, cómo empezamos a hablar. Siempre le gustaba hornear y ver a los demás sonreír. Era muy dulce y amable. La familia lo era todo para ella, así que voy a enseñarle a ella también el camino de la familia”, afirmó.

Comenzó con cinco tiroteos de la noche a la mañana

La violencia con armas de fuego ha marcado el 2022, que podría ser el peor año del país, según los expertos, con más de 250 tiroteos masivos en lo que va de año, aproximadamente uno cada 15 horas. Incluso bajo ese prisma, los días 3 al 5 de junio fueron notables.

El 3 de junio, los Buendia estaban de luto por la pérdida de su abuela, María Teresa Galindo, que siempre había sido protectora de Laura Buendia, dice la familia. Ella había fallecido nueve días antes. Tello recuerda que Buendia se lamentaba de que “su abuela no iba a ver al bebé”, dijo.

Laura Buendia estaba muy emocionada por ser madre, dice su familia.

Laura Buendia estaba muy emocionada por ser madre, dice su familia.

“Hablaba de ello todos los días, diciendo que siempre esperaba que su abuela cargara a nuestro bebé y lo cuidara”, dijo. Pero tras el fallecimiento de Galindo, Laura lloró no solo su propia pérdida, sino también la de Rosalina: sin abrazos, sin besos, sin regalos. “Su abuela cuidaba a Laura todo el tiempo cuando era pequeña. Era como su segunda madre”, comenta Tello.

No es que Laura Buendia no hubiera consentido a Rosalina. Un alma generosa, mimaba a todo el mundo. No podía separarse de Diego, la mezcla de husky y golden retriever de Tello, durante unas horas sin pararse a darle una golosina o un juguete. Lo llevaba a pasear en auto, solo para que pudiera sacar la cabeza por la ventana, dice Tello.

Después del instituto, quería ser veterinaria, asegura Tello, pero una vez que perfeccionó sus habilidades de repostería en la universidad, se propuso perfeccionar el oficio y tener una panadería.

“Tenía muchas metas en la vida”, dice. “Sé que las habría alcanzado”.

El viernes anterior a la comida, Teresa Buendia, prima de Laura, estaba en su casa de Bay City, al norte de Saginaw, cuando Escareño, otro primo, y Campos, su hermano, se presentaron. Habían traído comida y, como siempre, bromas. Comieron y repartieron, y hablaron de enorgullecer a su abuela, ajenos a la violencia que estaba a punto de desatarse, no solamente en sus vidas, sino en todo el país.

De izquierda a derecha, Rafael Campos, Laura Buendia y Mariano Escareño, quienes siempre estaban juntos, dicen familiares.

De izquierda a derecha, Rafael Campos, Laura Buendia y Mariano Escareño, quienes siempre estaban juntos, dicen familiares.

Comenzó esa noche, a más de 1.100 kilómetros de distancia, en Chesterfield, Virginia. Los disparos irrumpieron en una fiesta de graduación, matando a un joven de 20 años e hiriendo a otros siete, informó WWBT, afiliada de CNN.

En las seis horas siguientes, hombres armados perpetraron otros cuatro tiroteos masivos, informaron las filiales de CNN:

  • Un hombre de 31 años fue asesinado y tres personas resultaron heridas cerca de un complejo de apartamentos en Omaha, Nebraska, informó KMTV;
  • Un autobús de fiesta fue “emboscado” en Ecorse, Michigan, dejando cinco heridos, dijo a CNN el subjefe de la policía de Ecorse, Jerry Flowers;
  • Otra fiesta de graduación fue atacada en Socorro, Texas, hiriendo a cinco adolescentes, reportó KVIA.
  • Una posible pelea en una fiesta en un centro comercial de Phoenix (Arizona) desembocó en un tiroteo que mató a una menor de 14 años e hirió a otras ocho personas, informó KPHO.

Con tanta violencia sacudiendo el país, los tiroteos apenas llegaron a las noticias nacionales, a pesar de que Phoenix había visto múltiples asesinatos en los últimos días. El ataque al centro comercial se produjo días después de que un tiroteo en otra fiesta matara a un joven de 18 años e hiriera a cinco adolescentes. También se produjo horas después de que Damarkus Edison, de 15 años, recibiera un disparo mortal en la puerta de su casa, a pocas manzanas del centro comercial, reportó KNXV.

Cuando la hija de Meagan Orantes le informó que Damarkus había sido asesinado, Orantes llevó a su hijo de 14 años al lugar de los hechos para saber más sobre su amigo. Orantes no pudo evitar pensar en la madre de Damarkus. Ella también perdió a un hijo adolescente a causa de la violencia armada en 2020 y conoce el dolor de la madre de Damarkus.

“(Damarkus) era un joven muy alegre y divertido”, señaló. “Tenía toda la vida por delante. Estaba en la escuela. Estaba haciendo lo que tenía que hacer a los 15 años”.

Intenta ayudar a la madre del adolescente, “haciendo todo lo que está en mi mano para ayudar a esta otra madre que perdió a su hijo y no sabe qué camino tomar, qué hacer (…). Cuando pierdes a un hijo, no sabes qué camino tomar”.

Niños de segundo grado devastados

Después de la violencia nocturna, la nación fue testigo de un breve respiro el sábado en los tiroteos masivos. Seguía habiendo tiroteos -246 personas son baleadas cada día en Estados Unidos, según Brady Campaign-, solo que ninguno con cuatro o más víctimas.

Así fue hasta que alrededor de las 7 p.m. (hora de Miami), un tiroteo en una casa abandonada en Macon, Georgia, dejó un adolescente muerto y tres heridos, informó WSB, afiliada de CNN.

Uno de los recuerdos más entrañables que Teresa Buendia guarda de su prima, Laura (a la derecha), será la última vez que hablaron.

Uno de los recuerdos más entrañables que Teresa Buendia guarda de su prima, Laura (a la derecha), será la última vez que hablaron.

Mientras tanto, en Saginaw, la barbacoa acababa de ponerse en marcha. Comenzó como una pequeña reunión, apenas unos pocos amigos, pero se corrió la voz. Muchos vecinos son como de la familia. Se acercaron. La madre de Laura llamó a Teresa Buendia alrededor de las 8 de la noche para decirle que no había planeado una fiesta, pero que ya estaban todos allí, así que vengan.

La comida es importante para los Buendia. Laura ha sido premiada por su trabajo en repostería. Trabajaba en una panadería y pastelería artesanal y a menudo llegaba con manjares de la panadería o de su propia cocina. Rafa Campos se enorgullece de su capacidad para cocinar a la parrilla, y los Buendia organizan barbacoas con regularidad, sobre todo en verano.

Mientras Campos y el padre de Laura preparaban un festín de hot dogs, costillas y chuletas de cerdo, la violencia volvió a aumentar:

  • En Hempstead, Nueva York, un joven de 19 años murió y otros tres resultaron heridos en una zona residencial de Long Island, según la policía;
  • Hombres armados en dos autos dispararon entre 60 y 70 balas en una fiesta de graduación en las afueras de Summerton, Carolina del Sur, matando a una madre de cinco hijos e hiriendo a varios adolescentes, según  la policía;
  • Varios atacantes mataron a tres personas e hirieron a 11 en un popular distrito de entretenimiento de Filadelfia, dijo la policía.
Kristopher Minners celebraba su cumpleaños número 22 cuando fue asesinado a tiros.

Kristopher Minners celebraba su cumpleaños número 22 cuando fue asesinado a tiros.

Entre las víctimas de Filadelfia estaba Kristopher Minners, quien trabajaba con alumnos de segundo y sexto grado en el Girard College, un internado para familias con escasos recursos. Calebraba su cumpleaños número 22. El colegio dijo que había hecho un “trabajo increíble” y que era “un miembro vital de nuestra comunidad”.

Minners tenía un buen corazón y un futuro brillante, dijo Richard Perdomo a WPVI, afiliada de CNN. Perdomo enseñó a Minners en Girard. Se hicieron amigos cuando Minners regresó este año como consejero residencial.

“Vimos a sus alumnos de segundo grado hoy en el desayuno, y esto los está devastando”, dijo Perdomo a la estación. “Ya es bastante duro para el personal, pero para los más pequeños, están tratando de entenderlo”.

Audrionna King, madre de cinco hijos en Carolina del Sur, también era muy querida, dice su primo Alonso Felder. Tenía un bebé de 3 meses, además de niños de 12, 9, 7 y 1 año. Felder lamenta que los más pequeños crezcan sin conocer a su madre. Los atacantes, dijo, son “animales monstruosos y directos”.

Audrionna "Tutu" King murió al día siguiente de ser tiroteada, dejando cinco hijos.

Audrionna “Tutu” King murió al día siguiente de ser tiroteada, dejando cinco hijos.

“Tenía un gran corazón (…). Era una persona segura de sí misma y de corazón puro”, dijo, añadiendo más tarde en un mensaje de Facebook: “Se han llevado una vida, y las vidas de niños/adultos inocentes que nunca serán las mismas”.

“Acabo de oír disparos”

Mientras la barbacoa de Saginaw se prolongaba hasta el domingo, Teresa y Laura Buendia charlaban en el comedor con la madre de Laura. Laura se había quitado los zapatos y su madre y su primo se burlaban de sus pies apestosos. Se rieron y hablaron del bebé mientras Laura compartía fotos.

“Creo que el sábado por la noche, cuando pude hablar con ella y ver las fotos de la ecografía y tocar al bebé y todo eso, probablemente será mi recuerdo favorito para siempre”, dijo Teresa.

Teresa se ofreció a llevar a Laura a casa, pero ella se negó. Tello la recogería. Había estado en la fiesta antes, pero se había ido para celebrar el compromiso de un primo.

Laura Buendia, Mariano Escareño y Rafa Campos tenían 24 años, y Laura y Mariano nacieron con un mes de diferencia.

Laura Buendia, Mariano Escareño y Rafa Campos tenían 24 años, y Laura y Mariano nacieron con un mes de diferencia.

Alrededor de las 2 de la madrugada, una disputa en el exterior subió de tono. Laura, Mariano Escareño y Rafa Campos no eran aficionados al drama, así que la hermana de Laura, Sandra Escareño, de 34 años, les dijo a todos que se fueran a la cama. La fiesta se dispersó y Sandra acompañó a dos familiares a su casa, dice.

Laura, Mariano Escareño y Campos siempre estaban juntos. Laura y Mariano nacieron con un mes de diferencia y siempre habían sido más hermanos que tía y sobrino. Cuando Sandra Escareño volvió de casa de los familiares, los encontró en el patio limpiando.

“Entré en la casa y, cuando la puerta se cerró tras de mí y di dos pasos, oí disparos y salí corriendo”, recuerda. “Vi a Laura y a Rafa en el suelo. De Mariano no supe nada hasta que llegó la policía. No sabía que estaba entre las casas”.

Tello recibió una espeluznante llamada telefónica.

“Me quedé en shock. Estaba temblando. Estaba triste y enfadado. Mucha culpa. Debería haber estado allí”, dijo.

La violencia del fin de semana continuó. Minutos después, unos hombres armados mataron a dos personas en el centro de Chattanooga (Tennessee), según la policía. Un tercero fue atropellado mortalmente por un auto mientras huía. Otras catorce personas resultaron heridas. Más tarde, el domingo por la mañana, un tiroteo en el exterior de un bar de Mesa, Arizona, mató a dos jóvenes de 23 y 25 años e hirió a otros dos, informó KNXV.

La oleada de tiroteos intensificó las preguntas sobre la seguridad de la vida cotidiana en Estados Unidos, pero la familia de Buendia tiene otras preguntas.

¿Quién va a enseñar a las hijas de Sandra Escareño a hacer pasteles si Laura no está? ¿Quién va a ver películas con sus hijos y enseñarles a jugar a los videojuegos si su primo Mariano no está? ¿Quién va a hacer que la familia se divierta si Campos no está haciendo chistes y burlándose de sí mismo?

Sandra Escareño (a la izquierda) vio a su hermana limpiando fuera justo antes de que sonaran los disparos.

Sandra Escareño (a la izquierda) vio a su hermana limpiando fuera justo antes de que sonaran los disparos.

Dos preguntas atormentaban a Sandra Escareño mientras hablaba con CNN cuatro días después de perder a su hermana, su sobrino y su primo.

“Si no hubiera entrado, me habrían matado a mí también, seguro. Y pensar que mis tres hijos, ¿qué habrían hecho? Tienen a su padre, pero solo imaginar ya perder a esos tres seres queridos más otro. Es como, no sé. Y entonces pienso para mí misma, si yo hubiera estado allí, si hubiera podido evitarlo o algo…”.

Se detuvo, reflexionando sobre cosas que una hermana nunca debería hacer. Concluyó: “No creo que lo haya asimilado del todo”.

Los tres serían velados este domingo.





Fuente: CNN Español

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