La rudeza con Vinicius pone en guardia al Real Madrid


Vinicius sufre una brusca entrada de Maffeo que el árbitro no sancionó con cartulina. / Jaime Reina (Afp)

Análisis

El club de Chamartín está preocupado por las entradas que sufre el extremo brasileño, objeto de insultos racistas en Mallorca

Óscar Bellot

El Real Madrid vive días de vino y rosas, lo que no significa que todo sea plácido en el conjunto de Chamartín. La
victoria frente al Mallorca, que permitió a los blancos dejar el título de Liga prácticamente visto para sentencia, se vio empañada por los
percances físicos que sufrieron Benzema, Rodrygo y Mendy, a los que hay que sumar la creciente preocupación por la rudeza de que es objeto Vinicius, víctima además de insultos racistas en Palma.

El gambeteador brasileño sufrió una terrible entrada de Pablo Maffeo en la primera parte del encuentro disputado en el feudo balear que pudo acarrearle un estropicio mayúsculo de haber tenido el pie apoyado en el suelo, pero el futbolista bermellón ni siquiera vio la amarilla que sí recibió, en cambio, el extremo carioca por encararse con Ángel mientras no salía de su asombro por la decisión del colegiado.

Existe estupor en la casa blanca por la laxitud arbitral a la hora de juzgar acciones intempestivas como la de Maffeo, que entró con los tacos por delante a la altura de la rodilla de Vinicius sin que el colegiado Sánchez Martínez amonestase al lateral diestro. Pese a que Carlo Ancelotti restó importancia a lo sucedido al término del encuentro, remarcando que el futbolista del Mallorca «no tenía intención de hacerle daño», lo cierto es que llueve sobre mojado.

Sin ir más lejos, todavía están recientes un par de episodios vividos en La Cerámica, donde el mismo Sánchez Martínez no consideró penalti un presunto codazo de Albiol sobre el ’20’ del Real Madrid dentro del área, pese a que advirtió al central de la temeridad del movimiento –«Raúl, te la has jugado mucho», habría dicho el trencilla, según captaron las cámaras de ‘El día después’-, ni tampoco sancionó minutos después un manotazo de Parejo sobre Vinicius.

El juego de Vinicius, basado en el encare permanente, su habilidad para el regate y una velocidad endiablada en la arrancada, propicia que sea uno de los futbolistas que más faltas recibe en la Liga, lo que está haciendo mella en el futbolista. Los rivales le buscan las vueltas y cada vez se revuelve con mayor facilidad, asunto que también genera intranquilidad en el vestuario. Pero llama la atención el contraste entre la intransigencia del estamento arbitral con las protestas y la mano blanda con la que se juzgan faltas que ponen en riesgo la integridad de las estrellas, algo que, por supuesto, no es ni mucho menos exclusivo de Vinicius ni del Real Madrid.

Inquietud con los tocados

También Rodrygo padeció una brusca entrada en Palma por parte de Raíllo, que clavó sus tacos sobre el pie derecho del paulista y le dejó maltrecho el escafoides. La acción rayó la roja, aunque Sánchez Martínez solo le enseñó la amarilla al zaguero, que empeoró las cosas con su explicación de lo sucedido. «Ha sido falta de él porque yo toco balón primero y él me pega la patada a mí, pero viste de blanco y es un criterio diferente», argumentó todavía en caliente el capitán bermellón, antes de plegar velas una vez que se sosegó.

Rodrygo se retiró cojeando del Visit Mallorca Estadi, pero en principio solo sufre un golpe cuyo alcance se evaluará el miércoles, una vez que baje la hinchazón y sea examinado con detenimiento. Más preocupación existe con Benzema y Mendy. El delantero trabajó este martes con los fisioterapeutas en Valdebebas, pero sigue sintiendo dolor en el gemelo y el miércoles se someterá a una resonancia magnética para determinar si hay o no rotura, por lo que peligra su presencia en el clásico del domingo. Por su parte, el lateral zurdo arrastra un problema muscular en el aductor y tiene difícil estar frente al Barça.

La visita a Mallorca dejó también otro lamentable capítulo de racismo que tuvo como diana a Vinicius. «¡Vete a recoger plátanos!», le gritaron al futbolista del Real Madrid, según adelantó ‘El Golazo de Gol’. Un acto reprobable que se suma a los cánticos que han sufrido en las últimas semanas jugadores como Nico Williams frente al Betis o Carlos Akapo en el partido que midió al Cádiz con el Granada en el Nuevo Los Cármenes. Una lacra incesante que mancha el fútbol.



Fuente: El Comercio

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