“La fecundación in vitro ahora es mucho más segura para la mujer”

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España es el segundo país con la natalidad más baja de toda la Unión Europea. Tenemos hijos cada vez más tarde -la media de edad son 32 años para el primero, frente a los 29 de hace diez años- y también se tienen menos -la tasa de natalidad se sitúa en un 1,19, según los datos del INE, ante los dos hijos de media que generalmente se desean-. Debido a una maternidad cada vez más tardía, muchas parejas en nuestro país se enfrentan al problema de la infertilidad, lo que ha incrementado la demanda de tratamientos de reproducción asistida. De hecho, en España el 10% de los bebés (alrededor de 37.000, según el último Registro Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad) nace por reproducción asistida, y nuestro país es el tercero del mundo donde se realizan más tratamientos de este tipo, por detrás de Japón y Estados Unidos.

La ginecóloga Ana Gaitero, nueva directora médica de HM Fertility Centerlleva casi 20 años dedicada a la reproducción asistida, su “pasión” desde que inició sus estudios en Medicina. Tras el paso por diferentes centros, ahora podrá continuar desarrollando su labor en la unidad especializada en medicina reproductiva del grupo HM Hospitales, la cual lleva en marcha desde 1999 y cuenta con siete centros repartidos en la Comunidad de Madrid, A Coruña y Toledo.

Para la especialista, su nombramiento al frente de la unidad supone una motivación para ayudar a las personas a cumplir con su proyecto reproductivo, un reto que será respaldado tanto por los profesionales del entorno hospitalario que rodea a HM Fertility Center como por la última tecnología y técnicas disponibles, desde la fecundación ‘in vitro’, la inseminación artificial, la microinyección espermática, el screening genético embrionario hasta tratamientos más novedosos como la vitrificación de óvulos para la preservación de la fertilidad en la mujer.

¿Qué atención se ofrece en HM Fertility Center?

Nosotros nos dedicamos a la medicina reproductiva, que es un tema muy sensible y especial. La reproducción asistida es un proceso muy duro para la pareja, porque nadie se lo espera. La parte emocional es crítica, por lo que nosotros llevamos por bandera el trato personalizado. En medicina normalmente el médico atiende a una persona, aquí tenemos a dos personas, cada uno con unas necesidades. El conocer a la pareja y acompañarla en el proceso es vital, porque los tratamientos de medicina reproductiva, aunque sean cada vez mejores y consigamos los embarazos cada vez más rápido, no son infalibles. Puede ser un camino largo. Nosotros les acompañamos dándoles lo mejor a nivel tecnológico. La mejor prueba de esta atención personalizada reside en la figura de la FivCare, una persona especializada que les acompaña durante todo el proceso solucionando sus dudas, ayudando en los trámites burocráticosy gestionando las citas, entre otras muchas cosas. 

Doctora Ana Gaitero.

Usted ha asumido la dirección de HM Fertility Center en un momento de maternidades cada vez más tardías, ¿cuáles van a ser sus objetivos al frente de la unidad?

Mi objetivo es lograr el “bebé en casa” cuanto antes y empleando la mejor tecnología. La diferencia con otros centros está en que nosotros estamos en un entorno hospitalario y tenemos los mejores profesionales. Si una paciente tiene endometriosis tenemos al experto al lado, o si necesita un hematólogo, podemos contar con los mejores sin derivar a la paciente fuera. Además, disponemos de todo el equipamiento para hacer todas las técnicas de reproducción en el centro.

La medicina reproductiva es mi pasión desde el principio y contar con todos estos recursos es un plus. HM Hospitales ha apostado por el proyecto de la medicina reproductiva y la fertilidad, que es un problema que socialmente cada vez encontramos más porque las mujeres somos madres cada vez más mayores. En este momento dos de cada seis parejas en España tienen problemas para conseguir el embarazo de forma espontánea.

Algunas técnicas de reproducción asistida tienen más de cuarenta años de historia, ¿cuáles han sido los principales avances en medicina reproductiva desde entonces?

Creo que lo que más ha avanzado en estos años es el conocimiento del desarrollo embrionario y sobre todo la tecnología. Los incubadores han mejorado muchísimo, ahora podemos cuidar a los embriones mucho mejor. Cuanto más aprendemos, más sabemos que condiciones de oxígeno necesitan y qué medios de cultivo les vienen mejor para desarrollarse. Hace unos años, por ejemplo, no sabíamos mantener los embriones cinco días en cultivo, entonces los teníamos que ‘poner’. Ahora sabemos cuidarlos mejor, podemos mantenerlos hasta seis días en las mejores condiciones, como si estuvieran dentro de la madre, y si paran su desarrollo ya sabemos que ese embrión no va a embarazar, entonces no lo utilizas. Antes, como no teníamos tantos días para vigilarlos, no embarazábamos tanto, pero ahora hacemos transferencias mucho más efectivas. Además, como sabemos qué embriones embarazan más ponemos uno en vez de dos y evitamos el embarazo múltiple, que tiene mucho más riesgo para la madre y los bebés.

También ha habido avances en la manera que tenemos de conseguir los mejores óvulos y se han desarrollado nuevas formas de tratar a las pacientes para que no tengan riesgos. Antes, hacerse una fecundación in vitro tenía un riesgo de hiperestimulación ovárica, que es una patología con riesgo para la mujer. Ahora ya sabemos cómo desencadenar la ovulación con una medicación que evita ese riesgo, así que es mucho más seguro para la mujer. Lo que queremos es que la pareja llegue con un bebé sano a casa cuanto antes, pero que la madre no tenga riesgos para su salud.

La natalidad desciende cada año, se tienen menos hijos y más tarde. ¿Cómo ha cambiado la maternidad en las últimas décadas?

Lo que ha cambiado es la sociedad. En este momento con 20 años muy pocas mujeres se plantean ser madres porque están en pleno desarrollo profesional, están pensando todavía en qué quieren ser de mayores. Y cuando ya te formas, no sueles encontrar tu trabajo ideal a la primera, como tampoco es fácil encontrar una pareja con la que tener este proyecto vital. Ha habido un decalaje entre nuestra mejor edad para conseguir el embarazo, que pueden ser entre los 20 y 25 años, y nuestro mejor momento mental para ser capaces de poder disfrutar de la maternidad.

¿Ha cambiado el tipo de paciente que recurre a la medicina reproductiva? ¿Qué perfiles son los más habituales hoy en día en este tipo de centros?

No ha cambiado mucho el perfil -nuestra media son 39 años- pero sí que ha aumentado la demanda. A lo mejor hace quince años con 40 años la gente ya tenía completado su proyecto reproductivo, pero ahora muchísimas mujeres con esa edad no tienen ninguno. Con 40 ahora se puede ser madre perfectamente, pero también es cierto que no hay que esperar. La medicina reproductiva funciona, pero lo que más nos limita es la edad materna. Si con 35 años en seis meses el embarazo no ha llegado, pide ayuda, porque cuanto más tiempo pasa menos posibilidades tienes, incluso con medicina reproductiva.

¿Qué otras razones llevan a los pacientes a acudir a un centro de fertilidad?

Conseguir el embarazo es la razón principal, pero la segunda es la preservación de la fertilidad. Como la población es cada vez más consciente de que la fertilidad en la mujer decae con la edad, nos preguntan más por la posibilidad de congelar sus óvulos.

¿En qué casos se recomienda la congelación de óvulos?

Hay que recomendar a las mujeres de treinta años, que están en su clímax profesional y a lo mejor en los próximos tres o cuatro años no van a querer tener un niño, que congelen sus óvulos, porque cuando los descongelamos tienen la edad de su congelación. Nuestra media de preservación son mujeres de 34 y 35 años. Es una edad buena, aunque lo ideal es que viniesen con 30 o 31, pero para vitrificar, la mejor edad siempre es ahora.

La congelación de ovocitos es un tratamiento muy novedoso si lo comparamos con otros tratamientos de reproducción asistida. Sabemos congelar óvulos de manera eficaz más o menos desde hace 15 años y es un recurso que tenemos que potenciar porque nos vamos a encontrar con menos problemas para conseguir los embarazos. En último caso nos ayudamos de ovocitos más jóvenes, empleando donación de óvulos, aunque es un paso muy duro porque tiene un significado diferente porque tienes que renunciar a tu carga genética. Para evitar eso tienes que guardar los tuyos en una edad fértil.

¿Qué falsos mitos existen acerca de la reproducción asistida?

Que siempre funciona. La medicina reproductiva ayuda pero no es infalible. Mucha gente espera para venir, y es verdad que nosotros vamos a ayudar, pero eso no significa que funcione siempre. El tiempo es vital para nosotros. En mujeres a partir de los 35 años, en el momento en el que el embarazo no llega solo en seis meses, tienen que venir a consultar y conocer sus opciones.

En un centro de fertilidad no solo se tiene en cuenta a las mujeres que tratan de quedarse embarazadas, sino que se trata de un abordaje conjunto de la pareja. Cuando se trata de hombres, ¿qué patologías pueden afectar a su fertilidad?

Está demostrado que fumar empeora la calidad espermática, también la obesidad y la alimentación rica en grasas. Y ahora también hay muchísimos estudios que relacionan la microbiota con la calidad del semen. Pero generalmente lo que es malo para los espermatozoides también es malo para los óvulos.

La infertilidad afecta a 800.000 parejas en España, ¿sigue siendo un tema tabú?

Ha disminuido el tabú, sobre todo en los hombres. Antes era más difícil hacerle ver a un hombre que a lo mejor no era tan fértil como él esperaba. La mujer tiene más encima que puede ser ella, pero realmente encontramos problemas en las dos partes de la pareja.

A estas parejas hay que cuidarlas muchísimo, hay que concienciar a la población de que la infertilidad es una enfermedad. Es algo que te rompe tu esfera más íntima, nadie se espera ese diagnóstico y no lo puedes compartir más que con gente que le haya pasado igual, porque es difícil de entender si no te ocurre a ti.

Muchas parejas tampoco lo quieren decir en su entorno más próximo porque les dicen frases que hacen mucho daño, como que se relajen o que están obsesionados, cuando realmente hay un motivo detrás por el que el bebé no está llegando. Piensan que no lo están haciendo bien, que están comiendo algo mal, que están contando mal los días… Y no es eso, cuando tú tienes un problema de salud no te responsabilizas tanto. Es una sensación de que tienes algo malo cuando el resto de personas no lo tienen.

Los procesos de maternidad pueden ser sumamente complejos, emocionales y llenos de altibajos, ¿cómo abordáis estas situaciones en HM Fertility Center?

Tenemos una psicóloga que lleva más de veinte años dedicada a la reproducción asistida, porque también hay que ser especialista en este tema. La medicina reproductiva pasa por fases que son muy duras y que si el psicólogo no las conoce no podrá ayudar a la pareja. El hombre lo lleva de forma muy diferente a la mujer porque tiene el papel de cuidador y de apoyo y eso también hay que gestionarlo, porque muchas veces no saben cómo ayudar y lo pasan muy mal.

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Fuente: El Español

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