España, líder mundial en casos de viruela del mono: “Cuando rastreamos, el sistema está desbordado”


La transmisión de la viruela del mono entre personas no es, precisamente, sencilla: para que un contacto se considere de riesgo debe ser estrecho, con el líquido que sale de las lesiones típicas de la enfermedad. Por esta razón, los científicos pensaron que el peligro del presente brote pasaría en poco tiempo. Sin embargo, los casos de la enfermedad siguen creciendo en todo el mundo y, especialmente, en España. Nuestro país lidera la lista de países con más casos registrados con 3.125, pero podría haber más sin notificar.

Con el objetivo de frenar este avance, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado, finalmente, a la viruela del mono como una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII). Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han contado un total de 16.593 casos de viruela del mono fuera de los países donde la enfermedad es endémica. “Somos el país con mayor incidencia, deberíamos tomarnos este brote más en serio”, advierte Joan Caylá.

Caylá es epidemiólogo, coordinador de la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona y ex jefe del servicio de Epidemiología de la Agencia de Salud Pública de Barcelona. Hace un mes la OMS se reunió para determinar si la viruela del mono constituía una ESPII, pero finalmente fue declinada la propuesta. Este experto, entonces, se mostró partidario de que se elevara el grado de preocupación sobre la enfermedad: “La idea es llamar la atención sobre la enfermedad, que se respeten los aislamientos de tres semanas y evitar que los contactos no la transmitan”.

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Sin embargo, en las últimas semanas los casos no han parado de crecer y España ha despuntado con respecto a los países de su entorno. ¿Significa esto que en nuestro país no le hemos prestado a la enfermedad la atención que merece? “A día de hoy no se puede decir que hemos gestionado peor o compararnos con otros países. Todavía es pronto para determinar por qué en España hay más casos; tenemos mucho que estudiar sobre este brote”, explica Ángela Domínguez, coordinadora del grupo de trabajo sobre vacunación de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

Mejorar la información

La principal vía de transmisión de esta enfermedad sigue siendo el contacto de hombres que tienen sexo con hombres, con múltiples compañeros y en eventos multitudinarios. En este sentido, los expertos piensan que en España han podido tener lugar más eventos de este tipo, pero coinciden en advertir que esta enfermedad no sólo afecta a este grupo de población ni al contexto sexual. “Parece que en este verano no existen los problemas de salud en España. Han tenido lugar demasiadas fiestas sin tener en cuenta a la viruela del mono y tampoco a la covid”, comenta Caylá.

Mapa de países donde hay casos de viruela del mono. La situación de España y Europa es especialmente difícil.


Mapa de países donde hay casos de viruela del mono. La situación de España y Europa es especialmente difícil.

CDC

El epidemiólogo advierte de la importancia de contener el brote cuanto antes para evitar que la enfermedad llegue a permanecer como una enfermedad endémica de transmisión sexual. “Es muy importante que los casos positivos sean solidarios, que consulten con rapidez a una clínica de infecciones de transmisión sexual (ITS) y, a partir de ahí, se revisen los contactos. Cuando hay que rastrear casos en España, el sistema sanitario está desbordado”, explica Caylá. 

La viruela del mono puede ser transmitida a través del contacto sexual debido a la cercanía que existe entre las personas durante este acto y la facilidad para contactar con el líquido de las lesiones típicas de la enfermedad. Sin embargo, también se ha observado el virus en otros fluidos corporales: la saliva —Caylá advierte de que los casos positivos deben utilizar mascarilla porque pueden transmitir la enfermedad por vía respiratoria si se encuentran a menos de un metro de distancia de otro sujeto—, las heces, la orina y también el semen.

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En cuanto a este último, en este artículo de The Conversation de Raúl Rivas, catedrático de Microbiología en la Universidad de Salamanca, se recomienda que las personas que han pasado la enfermedad hagan uso de preservativo durante las relaciones sexuales durante 12 semanas después de la recuperación. Además, el contagio puede producirse también a través de ropa o ropa de cama que se encuentre contaminada por el líquido de las lesiones de la enfermedad.

Estrategia de vacunación

La OMS ha recomendado a los países afectados por la viruela del mono que sensibilicen y protejan a las comunidades afectadas, que se intensifique la vigilancia y las medidas de salud pública, que se fortalezca la gestión clínica y la prevención del contagio en hospitales y clínicas, y que se acelere la investigación en el uso de vacunas y fármacos. La OMS explica que la viruela del mono puede ser detenida, pero es importante que no se estigmatice a la comunidad de hombres que mantienen sexo con otros hombres y, para eso, pide la ayuda de la sociedad civil.

Mano de un paciente de viruela del mono.


Mano de un paciente de viruela del mono.

EP

Una de las herramientas clave y necesarias para detener el avance de esta enfermedad son las vacunas. La que existe, en este momento, es la vacuna de la viruela que se empleó el siglo pasado para erradicar esta enfermedad; como ambos virus pertenecen a la misma familia, tiene efectividad para evitar el contagio o suavizar sus síntomas. “La viruela se erradicó en torno a 1980, pero se siguió utilizando la vacuna en personal que trabaja con virus. La de ahora es una versión mejorada, de tercera generación, da menos reacción y la inmunidad está más ajustada”, explica Ángela Domínguez.

Por desgracia, a día de hoy hay muchos contactos y pocas vacunas y, por eso, ha habido que priorizar algunos pacientes sobre otros para recibirla. “La estrategia de vacunación depende del número de unidades que tenemos. Ahora las empleamos en menores de 45 años —los mayores de esa edad recibieron la dosis hace, por lo menos, 40 años, pero sigue siendo efectiva—, que tienen prácticas sexuales de riesgo y que toman el medicamento pre exposición al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)”, explica la experta.

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Lo bueno de esta vacuna es que se puede administrar hasta cuatro días después del contacto con una persona con viruela del mono y, de esta manera, se reduce la posibilidad de que llegue a enfermar. Por esta razón, es muy importante localizar y comunicar a las personas que han tenido contacto con un caso positivo lo antes posible. De momento, Domínguez explica que se están haciendo grandes esfuerzos por aumentar el número de dosis disponibles, pero pide “quienes tengan esta enfermedad, se aíslen hasta que se curen las lesiones que manifiesten”.



Fuente: El Español

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