ANÁLISIS | Cómo evolucionó la “teoría del reemplazo” de los blancos desde los racistas de la vieja guardia hasta los adolescentes en línea, y la inspiración de otro tiroteo masivo racista


(CNN) — La “teoría del reemplazo” es el producto de una estrategia de los nacionalistas blancos ricos para entrar en la corriente dominante. Se basa en ideas, perfeccionadas durante décadas en las publicaciones y conferencias racistas que financiaron, que permanecieron en su mayoría en los márgenes hasta 2014, cuando a través de un extraño giro de acontecimientos llegó a las mayores fábricas de memes de Internet.

Desde entonces, ha sido la motivación expresa de los asesinos en masa, y es la razón por la que los supremacistas blancos coreaban “los judíos no nos reemplazarán” en la manifestación de Unite the Right de 2017 en Charlottesville, Virginia. Más recientemente, se ha abierto camino de forma mitigada en la política estadounidense. Y en la última semana, surgió como la clara inspiración del documento en línea de 180 páginas atribuido al joven blanco de 18 años acusado en la última masacre racista con armas de fuego de Estados Unidos.

Los elementos que conforman la “teoría del reemplazo” existen desde hace mucho tiempo. El término fue popularizado por el escritor francés Renaud Camus con su ensayo de 2011, “Le Grand Remplacement”, que postulaba que los europeos blancos estaban siendo reemplazados por la inmigración musulmana.

Para los nacionalistas blancos de ahora, la teoría del reemplazo, según cientos de publicaciones, entrevistas y podcasts, va así: los judíos, a los que Camus no mencionó, evolucionaron para ser inteligentes; la gente de todo el hemisferio sur evolucionó para ser menos inteligente y tener más sexo; las mujeres evolucionaron para ser complacientes y conformistas. Y así es como se desarrolla esta extraña teoría: los judíos convencen a las mujeres blancas para que tengan hijos con personas de color, y convencen a los hombres blancos para que se conviertan en transexuales, todo ello para que la población sea menos blanca y más fácil de controlar. A veces afirman que los judíos están confabulados con “la élite”, pero eso suele ser solo otra forma de referirse a los judíos.

Los objetivos de los partidarios de esta teoría de la conspiración son vagos, a menudo representados por imágenes idealizadas de familias blancas con maridos de mandíbula cuadrada y esposas dóciles, o simplemente mujeres rubias en campos de trigo, literalmente, solo fotos de mujeres en los campos. Algunos quieren detener la inmigración a Estados Unidos o expulsar de ella a la gente de color, los judíos, los liberales o los transexuales. Pero también hay un sentimiento de nihilismo abrumador. Una publicación en el foro en línea 4chan tras el tiroteo de Buffalo dice: “Este mundo es un infierno. Espero que vivamos para verlo arder más”.

El fascismo ha dado grandes pasos en la última década en Estados Unidos y Europa. Entender cómo creció y se extendió la “teoría del reemplazo” ayuda a explicar por qué.

Un esfuerzo por desprenderse de la etiqueta de “basura”

En la década de 2000, los nacionalistas blancos se sentían frustrados por haber sido calificados de “basura blanca”, por lo que se centraron en tratar de encubrir su racismo con un barniz académico de alto nivel. Un vehículo importante para ello fue la Sociedad Charles Martel (CMS, por sus siglas en inglés), creada en 2001 por el heredero del sector textil Bill Regnery, fallecido el año pasado. El grupo ha sido muy reservado. “No sé cómo consigues información al respecto”, me dijo el año pasado el abogado nacionalista blanco Bill Johnson sobre la CMS.
“Me han dicho que no diga nada al respecto”.

La Sociedad Charles Martel es una sociedad secreta de nacionalistas blancos que se consideran intelectuales. “La CMS es, en muchos sentidos, el corazón”, dijo Matt Heimbach, que cofundó el Partido Obrero Tradicionalista y en 2020 dijo que abandonó el nacionalismo blanco y ahora es marxista-leninista. Otros grupos tienen mensajes diferentes: el Instituto de Política Nacional, liderado por Richard Spencer y diseñado para “elevar la conciencia de los blancos”; el Occidental Quarterly, dirigido por Kevin MacDonald, miembro del CMS y que se presenta como una revista académica; American Third Position, más tarde rebautizado como el Partido de la Libertad Estadounidense, dirigido por Johnson con “una plataforma que se basa en la preservación de nuestras raíces europeas tradicionales”.

“Todos los frentes tienen un propósito específico para atraer a grupos de personas ligeramente diferentes”, dijo Heimbach. “Pero en el fondo, son los mismos 30 tipos”. A través de esta red, los nacionalistas blancos produjeron libros y revistas pseudoacadémicas que pretendían demostrar que los blancos evolucionaron para tener un mayor coeficiente intelectual y cometer menos delitos que la gente de color y los judíos, que evolucionaron para engañar a los blancos y apoyar la diversidad.

Estas falsas afirmaciones no eran simples desvaríos; tenían un objetivo de política pública. El argumento era que la desigualdad racial es el producto de la evolución dictada por la naturaleza, no por las reglas y normas de la sociedad hechas por las personas, por lo que los esfuerzos del gobierno para reducir la desigualdad están condenados al fracaso. Las personas no podían anular la biología, a menos que fueran judías, en cuyo caso los límites parecen, según esta propaganda, ilimitados.

Se trataba de la eugenesia, un concepto ya desacreditado que se asocia más estrechamente con los nazis y que fue la base de la esterilización forzada de personas de color y discapacitadas en varios estados de EE.UU. hasta la década de 1970. Pero los nacionalistas blancos, incluido Regnery, preferían eufemismos más suaves, como “diferencias de grupo” o “biodiversidad humana”, según muestran sus escritos públicos y los correos electrónicos del grupo, como si la oposición a las familias interraciales formara parte del mismo espíritu noble que hay detrás de los esfuerzos por salvar las selvas tropicales.

“Íbamos a ser académicamente correctos. Como teníamos ciencia, todo el mundo tendría que estar de acuerdo con nosotros, porque ya sabes, ciencia”, dijo Matt Parrott, que se ha identificado públicamente como nacionalista blanco desde 2009 y cofundó el Partido Obrero Tradicionalista con Heimbach. El pensamiento era: “Tenemos que ser más profesionales y académicos y no ser racistas de pacotilla”. La gente del CMS se reunía en conferencias y, según el líder del Instituto de Política Nacional, Richard Spencer, el mensaje era siempre el mismo: “puntajes de coeficiente intelectual, estadísticas de crimen, voten por los republicanos”.

Los republicanos, en su mayoría, mantuvieron su distancia, con incidentes ocasionales como la dimisión de un asesor de un senador tras la revelación de su pasado neoconfederado, o que los senadores devolvieran las donaciones de un grupo nacionalista blanco tras un tiroteo masivo, o que un gobernador emitiera una declaración aclarando su posición sobre un grupo segregacionista o que un candidato presidencial negara haber leído o escrito boletines racistas que llevaban su nombre. “Los funcionarios electos ven nuestras opiniones como un beso de la muerte”, me dijo Johnson.

Se corre la voz en un oscuro callejón del internet

Luego, en 2014, ocurrió el “Gamergate”, que casi todos los nacionalistas blancos con los que he hablado dijeron que cambió drásticamente el movimiento del poder blanco. El asunto de Gamergate es complicado, pero lo importante aquí es que el sitio 8chan dio la bienvenida a trolls molestos por los llamamientos a una mayor diversidad en los videojuegos. Allí, y en 4chan, se mezclaron con los neonazis, y una oleada masiva de jóvenes entró en lo que había sido un mundo de viejos del nacionalismo blanco. Parrott tenía 27 años cuando se convirtió en un nacionalista blanco abierto y dijo que en cinco años pasó de ser del más joven al más viejo de la sala.

El presunto agresor de Buffalo parece haber seguido un camino similar, según indica el documento que publicó en internet. Acudió a 4chan en busca de foros sobre armas y actividades al aire libre, pero encontró el foro /pol/, por “políticamente incorrecto”, donde los neonazis dominan el discurso. “Allí aprendí a través de infografías, publicaciones y memes que la raza blanca se está extinguiendo”, dice su documento. “Nunca había visto esta información hasta que encontré estos sitios”.

La energía y maleabilidad de esta gente de 4chan era evidente para muchos, incluido Steve Bannon, que en 2014 dirigía el sitio de noticias Breitbart. Bannon, que llegaría a ser uno de los principales consejeros del presidente Donald Trump, dijo al autor Joshua Green para su libro de 2017: “Puedes activar ese ejército. Llegan a través del Gamergate o lo que sea, y luego se vuelcan en la política y en Trump”. Bannon no estaba disponible para comentar para esta historia, dijo un portavoz.

Pero después de Charlottesville, Bannon dijo: “Yo era de la opinión de que hay que condenar tanto a los racistas como a los neonazis porque están recibiendo un paseo gratis … de Donald Trump”, dijo a “60 minutes” de CBS. “Les están dando gato por liebre. Porque es un grupo pequeño, es un grupo vicioso. No aportan ningún valor”. Unas semanas antes, había dicho: “El etnonacionalismo… es de perdedores. Es un elemento marginal”, según el periódico británico The Evening Standard.

Puede que algunos de los miembros incipientes del movimiento empezaran como racistas “irónicos”, tratando de trollear a la gente con lo peor que pudieran imaginar. Pero, con el tiempo, se impuso. En 2016, Spencer me dijo que los jóvenes se acercaban a él y decían que inicialmente habían investigado el racismo científico solo para ser mejores trolls en línea, pero que en el proceso se convencieron de la supremacía blanca. Spencer, entonces todavía enamorado de la nueva ola de racistas de internet, se maravilló: “Empezó como una broma y luego se convirtió en algo real”.

Los trolls no se ajustaban al estilo estirado de los antiguos racistas profesionales, pero encontraron utilidad en sus gráficos pseudocientíficos. Día tras día, publicaban las mismas tablas y gráficos que pretendían mostrar las marcadas diferencias raciales, despojadas de todo contexto. La cultura de la competitividad, combinada con el espacio ilimitado del internet, hizo que algunas publicaciones sobre la “teoría del reemplazo” fueran impresionantes, tanto por su desprecio por la vida humana como por lo exhaustivo de sus detalles.

En 2015, Dylann Roof asesinó a nueve personas en una iglesia históricamente negra en Charlestown, Carolina del Sur. Roof no mencionó explícitamente a 4chan y tampoco lo hace la evaluación psicológica de Roof presentada como prueba en su sentencia. Pero la evaluación ofrece una ventana a este proceso. Dice que durante los “años críticos entre los 14 y los 18 años”, Roof leía información racista en Internet pero no tenía conversaciones en la vida real con personas que pudieran rebatir esas afirmaciones. Roof “explicó que las opiniones más extremas que encontró en Internet le resultaron desagradables al principio, pero que se fue acostumbrando a ellas a medida que seguía leyendo”.

Cuando el propio documento de Roof explicando sus motivaciones fue publicado en línea, Regnery envió un correo electrónico a otros nacionalistas blancos diciendo que estaba “asombrado” por su inteligencia. “Basándonos en el ensayo de Roof, es el tipo de joven al que podríamos haber invitado a una reunión”, escribió Regnery.

El documento publicado por el presunto agresor de Buffalo incluye los mismos gráficos que han circulado en 4chan durante años, y parte de él está copiado de los documentos de otros autores de tiroteos masivos. Al menos uno de los gráficos cita como fuente una antigua publicación nacionalista blanca. Otra parte hace la falsa afirmación de que “los judíos están difundiendo ideas como la teoría crítica de la raza y la vergüenza/culpa de los blancos para lavarles el cerebro y hacer que se odien a sí mismos y a su pueblo”. Una vez más, esta mentira es fundamental para el valor de la teoría del reemplazo como propaganda: todo lo que se presenta como un esfuerzo bien intencionado para hacer que la sociedad sea más equitativa es en realidad un nefasto complot para perjudicar a los blancos.

Antes del tiroteo de Buffalo, Spencer había leído un libro con una tesis similar a la de “Le Grand Remplacement”, también de Camus, cuyo nombre no aparece mucho en los foros nacionalistas blancos, y desde entonces ha leído el documento del agresor, dijo. Cuando una idea como la teoría del reemplazo “entra en el ámbito de 4chan, se convierte en mimética en el sentido de que intenta reproducirse y evolucionar. Es un gen. Y para reproducirse y llegar a más gente, adopta formas más salaces. … Simplemente desciende a este horrible lugar para reproducirse”, dijo. Spencer no quiere participar en el movimiento nacionalista blanco, dijo, pero sigue pensando que “la raza es real”.

Cómo la vieja guardia perdió el control

Por supuesto, para las personas ajenas a esto, los pilares de la teoría del reemplazo son una píldora grande para tragar. El movimiento del poder blanco lo sabe. En la manifestación de Unite the Right de 2017, los manifestantes corearon inicialmente: “No nos reemplazarán”. Fue una táctica política intencionada. “En cuanto a la óptica con el potencial de llegar a los ‘normies’ [persona normal o básica], pensé que este eslogan era perfecto”, se lee en un ensayo publicado después del evento en el sitio web nacionalista blanco, Counter Currents. El eslogan posicionaba a los manifestantes “como si estuvieran a la defensiva contra un asalto exterior que otros iniciaron contra nosotros”.

Había tenido cierto éxito, indicó, hasta que “mi exitosa estrategia de ‘píldora roja’ para toda esa multitud de ‘normies’ se vio interrumpida cuando alguien compartió un video que dejaba claro que los manifestantes estaban gritando, de hecho, ‘Los judíos no nos reemplazarán'”. La versión suavizada del eslogan habría facilitado el camino hacia la radicalización, escribió: “Podría haber explicado después con más cuidado el papel que los judíos han tendido a desempeñar en la política de inmigración estadounidense. Y no se habrían asustado”.

Los nacionalistas blancos más veteranos se habían alegrado de que internet atrajera a más jóvenes, según las entrevistas con Heimbach, Parrott y Spencer, hasta que los esfuerzos por hablar en su idioma provocaron enormes reacciones públicas y violencia. En 2018, Regnery reprendió a Spencer por el estado del movimiento del poder blanco, según correos electrónicos vistos por CNN. Desde el punto máximo de las elecciones de 2016, Regnery escribió a Spencer y otros nacionalistas blancos, la ultraderecha había llevado a cabo un “descenso a la banalidad”. Él registró 10 vergüenzas, fracasos y enemistades. Varios de ellos fueron producto de querer llamar la atención de la multitud de Internet.

Cuando en 2016, Spencer saludó a Trump como si fuera Hitler, fue “el error perfecto que convirtió un evento emblemático de la victoria a la retirada”, escribió. “Un puñado de varones veinteañeros se dejaron cautivar por una embriagadora mezcla de retórica y testosterona para dar un golpe que valía mil cargos incriminatorios”. En Charlottesville, se les “hizo ver como Hells Angels en caqui, Polo y mocasines”. Estas acciones, dijo Regnery, habían “facilitado a los comisarios de las redes sociales de Silicon Valley la deploración del movimiento”.

Sin embargo, en un par de años, una versión suavizada de la “teoría del reemplazo” comenzó a aparecer en los lugares de la corriente dominante. Sustituye a los judíos por las élites. En lugar de avivar los temores sobre el sexo interracial, es la inmigración y los disturbios. Y el objetivo es más concreto: el poder político. Así que, en la versión suavizada de la teoría del reemplazo, las élites liberales están llenando el país de inmigrantes y facilitando el voto para poder obtener más poder en Washington.

Cuando el presentador de Fox News, Tucker Carlson, habla de la “teoría del reemplazo”, sugiere que se está sustituyendo a la población votante, no a la población en general, aunque la supuesta motivación es la misma: traer a personas que sean más fáciles de controlar. “Sé que la izquierda y todos los pequeños guardianes de Twitter se ponen literalmente histéricos si se utiliza el término ‘reemplazo’, si se sugiere que el Partido Demócrata está tratando de reemplazar el electorado actual, los votantes que ahora votan, con gente nueva, votantes más obedientes del Tercer Mundo”, dijo en abril de 2021. “Pero se ponen histéricos porque eso es lo que está pasando, en realidad. Digámoslo: es cierto”.

Tras el tiroteo de Buffalo, Carlson dijo: “Últimamente se ha oído hablar mucho de la ‘teoría del gran reemplazo’… Todavía no estamos seguros de lo que es exactamente. … Esto es lo que sí sabemos a ciencia cierta: hay un fuerte componente político en la política de inmigración del Partido Demócrata. No es una suposición nuestra. Lo sabemos y lo sabemos porque ellos lo han dicho”.

Unos días después de las declaraciones de Carlson en abril de 2021, el representante republicano Scott Perry, de Pennsylvania, dijo que “muchos estadounidenses” creían que “estamos sustituyendo a los estadounidenses nacidos en el país, a los estadounidenses nativos del país, para transformar permanentemente el paisaje de esta misma nación”. Ese septiembre, la campaña de la representante republicana Elise Stefanik de Nueva York publicó un anuncio en Facebook que afirmaba: “Los demócratas radicales están planeando su movimiento más agresivo hasta la fecha: una INSURRECCIÓN ELECTORAL PERMANENTE… Su plan para conceder la amnistía a 11 MILLONES de inmigrantes ilegales derrocará a nuestro actual electorado y creará una mayoría liberal permanente en Washington”.

El mes pasado en Fox News, cuando se le preguntó por qué el presidente Joe Biden permitía “prácticamente una frontera abierta”, Brandon Judd, presidente del sindicato que representa a los agentes de la Patrulla Fronteriza de EE.UU., dijo: “Creo que están tratando de cambiar la demografía del electorado; eso es lo que creo que están haciendo”.

El portavoz de Perry dijo esta semana a CNN que “cualquier intento por parte de los partidistas y sus facilitadores en los medios de comunicación de etiquetar al congresista Perry como racista o acólito de cualquier teoría o creencia racista es peligroso, deshonesto y francamente repugnante”. La oficina de Stefanik me remitió a una declaración que su asesor principal hizo esta semana: “El tiroteo fue un acto de maldad y el criminal debe ser perseguido con todo el peso de la ley. A pesar de los informes enfermizos y falsos, la congresista Stefanik nunca ha defendido ninguna posición racista ni ha hecho ninguna declaración racista”. En cuanto al jefe del sindicato fronterizo, “ni el señor Judd ni el Consejo Nacional de la Patrulla Fronteriza habían oído hablar siquiera de la teoría del reemplazo” cuando hizo esos comentarios, dijo un portavoz de la agencia, y añadió que Judd apoya la inmigración legal. “Sin embargo, cambiar la demografía del electorado es algo de lo que se ha hablado muchas, muchas veces en el pasado por la izquierda”.

Entonces, ¿qué quieren los partidarios de alguna o de todas estas ideas que ocurra? Para los que defienden la versión blanqueada de la “teoría del reemplazo”, hay soluciones políticas: más restricciones a la inmigración y al voto, y qué decir, estas medidas podrían acabar manteniendo a muchos de ellos en el poder. Para los que creen en las versiones explícitas de la supremacía blanca, las opciones son vagas o distantes, como dividir Estados Unidos en regiones para diferentes etnias. Para los usuarios anónimos de 4chan, en los que el presunto agresor de Buffalo parece haberse inspirado tanto, las opciones son más oscuras.

Las amenazas violentas explícitas en 4chan son a menudo rechazadas como “fedposting”, o motivadas por el deseo de crear pruebas para la aplicación de la ley federal. Pero los asesinos en masa se convierten en iconos. Un grupo de trolls se autodenominó “Bowl Patrol”, por el corte de pelo de Roof. Cuando leí el documento publicado por el autor del tiroteo de Christchurch en 2019, lo primero que pensé fue que quería convertirse en una marca reconocida por los adolescentes racistas: convertirse en un meme. Y lo logró. Los escritos racistas del agresor de Buffalo hacen muchas referencias a Christchurch, y lo imitó en algunas formas en que llevó a cabo su asalto. Probablemente sabía, al igual que el autor de Christchurch, que no podía afectar a las tasas de natalidad de los blancos, pero sí podía convertirse en un meme.



Fuente: CNN Español

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